jueves, 21 de mayo de 2015

ARTES ESCÉNICAS. Textos teatrales de 2º de Bachiller.

Una de las actividades que se ha llevado a cabo, en la asignatura de Artes Escénicas, durante el curso 2014-2015 ha sido la creación de una escena dramática teniendo en cuenta un conflicto principal. El alumnado de 2º de Bachillerato ha desarrollado su creatividad y su imaginación interpretando escenas teatrales propias mostrando el conocimiento adquirido a lo largo de los dos cursos que han cursado la asignatura. 

GRABADO EN LA MEMORIA
(EUTANASIA) 
Escrita por Sara Martínez, Nerea Barón y Claudia Uriarte.
PERSONAJES:
Aria, enferma.
Doctora.
Abogada, pareja.

(Aria está dormida en la cama de un hospital. Entra la Doctora y le cambia la botella del suero. Entra la Abogada.)
Abogada: Buenos días, ¿cómo está hoy? (Acercándose a la enferma y poniéndole la mano en la frente)
Doctora: Ahora está dormida, pero me gustaría hablar con usted. (La Abogada asiente y se apartan un poco de la cama) Verá, el tumor es muy grande, lo hemos detectado demasiado tarde, y…
Abogada: (La interrumpe) Doctora, al grano por favor.
Doctora: Solo hay un dos por ciento de probabilidades de que la operación de mañana sea un éxito, el otro noventa y ocho por ciento no es esperanzador. Puede que se quede en estado vegetativo o que…
Abogada: (La interrumpe de nuevo. Cortante.) Vale.
(La Doctora recoge sus papeles y se marcha de la habitación)
Doctora: Lo lamento. (Sale)
(La Abogada se queda un momento quieta, mira a la enferma y se acerca a ella, le toca el brazo y se sienta en la silla contigua a mirar unos papeles. Aria se despierta y tose)
Abogada: Hola, ¿cómo te encuentras?
Aria: (Riendo sardónicamente) ¿Cuándo has llegado?
Abogada: Hace un rato.
Aria: ¿Cómo va el caso?
Abogada: (Duda) No muy bien, los abogados de tu marido se han puesto en contacto conmigo. Él se niega a concederte el divorcio… a menos que retires los cargos contra él…
Aria: (Intentando incorporarse) Que hijo de puta… (La Abogada va a hablar pero entra la Doctora y se calla.)
Doctora: Hola, ¿cómo te encuentras hoy, Aria?
Aria: Siempre la misma pregunta.
Doctora: Bueno, ahora cogerás fuerzas, cuando comas algo.
(La Doctora y la Abogada ayudan a Aria a incorporarse para sentarse en la silla. La Doctora le da la bandeja del desayuno.)
Abogada: Yo se lo doy.
Doctora: No se preocupe no…
Aria: (La corta) Tengo la capacidad de comer sola, todavía no soy un cadáver (Irónica).
Abogada: Y no lo serás
Aria: ¿Qué os creéis que soy tonta? ¿Qué no sé las pocas probabilidades que tengo de sobrevivir? (Pausa) No quiero morir en un quirófano. (Silencio. La Doctora y la Abogada bajan la cabeza.) Quiero la eutanasia.
Abogada: (Levanta la cabeza de golpe y la mira) ¡No!
Aria: Ya no puedo más. No quiero quedarme postrada en una cama toda la vida. Sin sentir, sin hablar, sin amar… (Mira a la Abogada) Y forzando a alguien a cuidar de mí para siempre, robándole la vida.
Abogada: (Cada vez más nerviosa. A la Doctora) ¿Y usted no vas a decir nada?
Doctora: Aria, es una decisión que tienes que pensar…
Aria: No quiero pensar, ya está decido.
Abogada: (Enojada) Pero, ¿tú sabes lo que estás pidiendo?
Aria: Estoy pidiendo tu aprobación y tu firma.
Doctora: (Con la intención de marcharse) Es algo que debéis hablar en privado…
Abogada: (La corta) No. No hay nada que hablar. (Se dirige a la enferma) Aria, no puedes pedirme eso. (Se da media vuelta y se va, antes de salir la doctora tose, se para, mira hacia atrás y sigue caminando. La Doctora se queda con la enferma)
Aria: Lo necesito. No puedo más…
Doctora: (Titubea) Yo… No puedo… No… (Se gira y se pone a hacer la cama)
Aria: Habla con ella, por favor, haz que lo entienda…
(La Doctora se apoya en la cama, afectada. Se gira como para decir algo pero al ver entrar a la Abogada se marcha sin mirar a ninguna de las dos)
Abogada: (Se sienta junto a la enferma) Perdóname, no debí reaccionar así…
Aria: Es lo mejor, lo sabes. Tengo que descansar ya de una vez, tú tienes derecho a volver a empezar y ser feliz con otra persona a la que no necesites cuidar como a mí…
Abogada: A mí no me importa cuidar de ti. (Silencio) ¿Estás segura de que es eso lo que quieres?
Aria: Sí.
Abogada: (Asiente para sí. Pausa) Tengo que irme. (Coge el maletín y se levanta para irse)
Aria: Espera…
(La Abogada se sienta de nuevo y junta su frente con la de Aira. Ambas cierran los ojos y permanecen así un momento. Abren los ojos y se miran con intensidad)
Pareja: Te quiero.
Aria: Te quiero.
Se besan. La Abogada se marcha, cuando está en la puerta se gira y la mira con lágrimas en los ojos. Aria mira hacia la nada. Entra la Doctora, le pone la mano en el hombro y ambas se miran. La Doctora asiente y se la lleva. Baja la intensidad de la luz y se oye un pitido que indica la muerte de Aria. Entra la Doctora, mientras sube la intensidad de la luz. Se sitúa junto a la cama, absorta. Luego se sienta en la silla, con la misma actitud y tras un momento así, coge de nuevo la silla de ruedas y se marcha.

OSCURO


LA PARTIDA
Por David Barredo y Claudia Chavez.
ACTO ÚNICO
Personajes:
    
• El Rey

• La Dama

El Rey se encuentra de pie esperando. Impaciente. A lo largo de la escena ambos personajes juegan una partida de ajedrez.

Dama: (Sigilosa y enigmática.) Todo rey necesita su reina. (Coloca la Reina en mitad del tablero de ajedrez).
Rey: Por fin has llegado…(Coloca la reina entre las piezas negras) Siéntate.
Dama: (Nerviosa) ¿Tienes fuego? (El Rey se lo da pero con un cierto aire de Molestia)
Rey: Las blancas empiezan…(Pausa. La mira) ¿Dónde has estado?
Dama: (Moviendo pieza) Ya lo sabes. Tú me encargaste el trabajo…¿Por qué?
Rey: Negocios. Había perdido una pieza y tú casualmente la has encontrado.
Dama: Estaba tirada en el suelo... (Voz seria e imponente)
Rey: Está bien. (Tono relajado. Pausa. La mira intensamente. Escudriñándola.) ¿Cómo una jovencita como tú quiere entrar en una organización como esta? (Sonrisilla irónica)
Dama: Siempre me han gustado las emociones fuertes, y más cuando una queda huérfana de padre tan pronto.
Rey: ¿Sabes? (Come pieza) Nunca me han gustado las mujeres, distraen mucho a los hombres y no son de fiar. (Se levanta y la mira intensamente.)
Dama: (Se levanta) Las mujeres solo distraen a los hombres que se dejan. (Come una pieza y le echa el humo del cigarro en la cara).
Rey: (Molesto y furioso) Háblame de ti…(Se sienta, tenso)
Dama: (Sentándose) No hay nada que no sepas ya. (Jaque) Si hubiese algo más tendría que matarte.
Rey: Chica inteligente, debes ser la única. Solo sobrevive el más fuerte.
Dama: Cuando buscas venganza, solo te queda proteger lo que tienes.
Rey: Las mujeres no sois capaces de llevar a cabo ninguna venganza con éxito, sois muy sentimentales y poco frías.
Dama: No hables de lo que puede o no puede ser capaz una mujer. Jaque de nuevo.
Rey: No te rindes fácilmente. ¿Qué es lo que buscas?
Dama: Venganza.
Rey: Hace mucho que no confío en la gente…(Se levanta y sirve un coñac.) ¿Una copa? (La dama niega con la cabeza.)
Dama: Vaya… la mujer que te traicionó debió ser una diosa.
Rey: Jajaja…(Cambio repentino. Furioso, y después una risa falsa) A ti eso no te importa. (Tira una silla al suelo).
Dama: Yo también sé cosas de ti.
Rey: (Gritando) ¡Aquí las preguntas las hago yo! 
Dama: Te equivocas. Jaque Mate. (Le mata.Termina el cigarrillo y entre el humo desaparece).


TEMPUS FUGIT
Escrita por Elena Matateyou, Victoria Torres y Andrea Acereda.
ACTO ÚNICO
PERSONAJES:
Mª Ángeles, mujer madura.
Gloria, mujer de mediana edad.
Paula, mujer joven.

ACTO ÚNICO
ESCENA PRIMERA
(Luz tenue)
En la oficina del paro.
Sale Gloria por la izquierda del escenario, en segundo término, y se dirige en diagonal hacia el primer término de la derecha, parándose antes de llegar en el centro del escenario a mirar la hora (en una Tablet). Sale por el primer término de la derecha. A continuación sale por el segundo término de la derecha del escenario Mª Ángeles, dirigiéndose hacia el segundo término de la izquierda y realizando la misma acción que la primera, pero mirando la hora en su reloj de muñeca. Sale por el segundo término de la izquierda. Justo después sale por el primer término de la derecha Paula, realizando el mismo recorrido que Gloria pero a la inversa. Se para en el centro a mirar la hora, esta en un móvil, y sale por el segundo término de la izquierda. A continuación, realizarán todas, en el mismo orden, su mismo recorrido a la inversa, y cada una trayendo un objeto que tenga relación con su rutina.
Cada personaje entrará y saldrá de escena al ritmo de su personaje, Mª Ángeles lentamente y las otras dos más presurosas.
ESCENA SEGUNDA
(Cambio de luz)
En la oficina del paro.
Entra Gloria, por el primer término de la derecha, se sienta en su oficina y comienza a trabajar. Segundos después entra Mª Ángeles por el segundo término de la derecha, con una fregona.
Mª ÁNGELES: Buenos días Gloria (Sonriendo.)
GLORIA: Buenos días Mª Ángeles.(En tono seco.)
(Entra Paula, con un poco de prisa.)
PAULA: Perdone, -dirigiéndose a Gloria-  ¿Puedo pasar ya?(Tono impaciente pero educado.)
GLORIA: Espera un momento, ¿No ves que estoy trabajando?(En tono cortante. Actitud de superioridad.)
(Se bajan las luces. Mª Ángeles y Paula en congelación. Gloria, desde su mesa, cuenta su historia.)
GLORIA: Toda una vida aparentando una felicidad inexistente, una perfección que realmente no existe. Siendo la persona que no soy de verdad, he buscado el ideal en todo lo que me rodea… En mi marido, en mi familia, en cada prenda de ropa que me pongo, en cada capa de maquillaje que me echo, en cada euro gastado en mis tratamientos de belleza, pero… ¿Realmente soy feliz siendo la persona que aparento ser y no soy? Me temo que me he convertido en lo que más odio y también  me temo que he perdido los mejores años de mi vida.
(Se suben las luces. Mª Ángeles y Paula se descongelan. Continúa la acción)
PAULA: Oiga, es que tengo bastante prisa. ¿No le importaría atenderme ahora, por favor? (Más impaciente aún. No tan respetuosa esta vez.)
Mª Ángeles: No te preocupes, cariño. Ten un poco de paciencia.(Sigue fregando.Tono maternal.)
(Cambio de luz. Paula y Gloria congeladas.)
Mª Ángeles: Yo estoy aquí por las circunstancias. Hace muchos años tuve la oportunidad de estudiar una carrera, pero a mi padre no le parecía bien. Él decía que las mujeres están hechas para quedarse en casa. Y es lo que dice. Me dediqué a limpiar y ahora es lo que mejor sé hacer y por lo que me pagan aquí. Pero el dinero no me llega para mantenerme a mí y a mi padre, que está enfermo. Todos los días me hago la misma pregunta: ¿Me arrepiento?
(Cambio de luz. Paula y Gloria se descongelan. La acción continúa.)
PAULA: Perdóneme usted, pero esta organización es pésima. ¿Qué le cuesta hacerme un poco de caso? (Casi histérica. Alzando la voz.)
GLORIA: Ya le he dicho que tiene que esperar, estoy trabajando.(Aún más cortante que la anterior vez.)
(Cambio de luz. Gloria y Mª Ángeles congeladas.)
PAULA: Como cualquier niña de dieciséis años, pensé que lo sabía todo sobre todo. Nada me emocionaba hasta que mi novio Tar me dijo que se iba a escapar de casa. Fue entonces cuando vi mi oportunidad de interpretar el papel de mujer fuerte e independiente, así que me escapé. Lo que no sabía era que en un año viviría en casa de un desconocido, Tar sería un adicto a la heroína y yo estaría embarazada. Menuda estúpida… y orgullosa. Lo único que me ha dado el orgullo es una hija a la que apenas puedo mantener y un ticket para la cola del paro. Cuatro años después me doy cuenta de que han sido cuatro años de ceguera, en los que mi hija no ha conocido ni a su padre ni a su abuela, y su madre tiene que volver a empezar todo de nuevo.
(Cambio de luz. Gloria y Mª Ángeles se descongelan. Paula se dirige hacia la mesa de Gloria.)
PAULA: Oiga, ¡es que esto es un cachondeo! ¿No ve usted lo mucho que me está haciendo perder el tiempo?(Alzando la voz aún más alto. Ha perdido la paciencia. Está enfadada.)
Mª ÁNGELES: Tú al menos tienes tiempo que recuperar, yo a mis cincuenta años ya no puedo hacer nada.(Con pesar.)
GLORIA: Primero, a mí me habla usted con un poco de respeto. Y segundo, no se queje usted de que ha perdido el tiempo, que tan sólo debe de tener dieciocho años, mujeres de treinta y cinco años como yo ya no tenemos la oportunidad de volver atrás.
Mª ÁNGELES: Esta claro que aquí todas hemos perdido el tiempo… como todo el mundo.
(Cambio de luz.)
PAULA: Dos cosas son seguras. Naces.
Mª ÁNGELES: 17 de Junio de 1964.
GLORIA: 8 de Agosto de 1980.  
PAULA: 21 de Febrero de 1996.
Mª ÁNGELES: Mueres.
PAULA: Y entre estas dos certezas, te vas apagando…
GLORIA: No sé qué pasará mañana…
PAULA: … y no puedo volver a mi yo de ayer.
Mª ÁNGELES: A mi yo de ayer, perdóname por no haber sido lo que tú quisiste.
GLORIA: Perdóname por haber cambiado lo que más amaba en vida por lo que en el momento deseé.
PAULA: Te juro que lo hice lo mejor que supe hacer.
Mª ÁNGELES: Mi vida casi ha terminado y no me he dado cuenta…
GLORIA: … de que no voy a recuperar nada…
PAULA: … y quiero volver atrás.
Mª ÁNGELES: Quiero corregirlo.
GLORIA: Necesito adaptarme a las consecuencias de mis errores.
PAULA: Lo he hecho todo tan mal…
Mª ÁNGELES: … que estoy llena de arrepentimiento.
TODAS: Me temo que he perdido el tiempo.

FIN


martes, 19 de mayo de 2015

RECONOCIMIENTO DE LA CATALASA EN EL LABORATORIO




 TRABAJANDO EN EL LABORATORIO
Los alumnos de 2º de Bachillerato han realizado durante este curso una serie de actividades prácticas en el laboratorio de Biología. Una vez realizada cada práctica, los alumnos elaboraron un informe   en el que figuran el objetivo de la experimentación, los materiales utilizados, el procedimiento seguido, el análisis de los resultados  y las conclusiones obtenidas.También podían incluir fotografías tomadas por ellos mismos durante la realización de la actividad. 




PRÁCTICA Nº 3: RECONOCIMIENTO DE LA CATALASA


OBJETIVO

Queremos demostrar la existencia de la catalasa (enzima oxidativa localizada en los peroxisomas) en un tejido animal (hígado) y en un tejido vegetal (patata). Para ello hemos llevado a cabo el siguiente experimento.

   PROCEDIMIENTO

Para llevar a cabo este experimento hemos realizado los siguientes pasos:

  1. Colocamos en un tubo de ensayo unos trocitos de hígado y en otro tubo de ensayo trocitos de patata.
  2. Añadimos agua oxigenada (H2O2) en ambos.
  
MATERIALES

  •  Tubos de ensayo.
  • Trozos de hígado y patata
  •  Pinzas.
  •  Pipetas.
  • Un vasito con H2O2.
 ESQUEMA
La catalasa contenida en los peroxisomas de las células del hígado y la patata, descomponen el H2O2  añadida (simulando el que origina en el metabolismo celular), liberando oxígeno.


 


                                                                    
ANÁLISIS DE RESULTADOS

Durante este experimento hemos obtenido los siguientes resultados:
  1. En un tubo de ensayo hemos puesto trocitos de hígado y hemos añadido agua oxigenada. Hemos observado un intenso burbujeo debido a la presencia de catalasa en la carne ya que esta descompone el agua oxigenada en agua y oxígeno.
  2. En otro tubo de ensayo hemos puesto trocitos de patata y hemos añadido agua oxigenada. Hemos observado un pequeño burbujeo debido a la presencia de catalasa en la patata ya que esta descompone el agua oxigenada en agua y oxígeno.
La diferencia entre la cantidad de burbujeo producido por el hígado y el producido por la patata se debe a la cantidad de catalasa en los tejidos utilizados ya que hay una mayor actividad en el tejidos animales debido a que hay más sustancias toxicas que detoxificar, con lo cual tendrán que actuar más moléculas de catalasa.
                          

Tejido animal (hígado)         Tejido vegetal (patata)









 




CONCLUSIÓN

 Tanto en las células de los tejidos animales como en las de los vegetales encontramos catalasa aunque en el hígado  su presencia sea mayor que en la patata.




 DESNATURALIZACIÓN DE LA CATALASA


OBJETIVO 
Queremos observar la desnaturalización de la catalasa. Para ello hemos llevado a cabo el siguiente experimento:

PROCEDIMIENTO

Para llevar a cabo este experimento hemos realizado los siguientes pasos:
  1. Colocamos en un tubo de ensayo unos trocitos de hígado
  2. Añadimos agua y hervimos la muestra durante unos minutos
  3. Retiramos en agua sobrante
  4. Añadimos H2O2  al tubo de ensayo. 
ANÁLISIS DE RESULTADOS

Durante este experimento, hemos podido comprobar que al hervir el trocito de hígado, se ha producido la desnaturalización de la catalasa por el calor; al ser esta enzima de naturaleza proteica la desnaturalización conlleva la pérdida de su estructura terciaria y por lo tanto de su función, lo que explica que al añadir el H2O2 , esta vez no se produce burbujeo.



La desnaturalización de la catalasa provoca la pérdida de su función, impidiendo así la transformación del H2O2  en O2  y H2O.
 

Alicia tejedor Vega 
2ºC Bachillerato
 




viernes, 15 de mayo de 2015

Literatura biológica

Los alumnos de 2º ESO han realizado una serie de relatos cortos tomando como referencia " Eres un bestia Viskovitz " de Alessandro Boffa. Se trata de escribir un texto corto con un organismo vivo como protagonista incluyendo terminología científica y, a ser posible, una nota de humor.
Espero que os gusten.


¡Tranqui Tronqui!


Esa era la noche, Palote y Mariapalito iban a ser padres por primera vez. Observaban su huevo emocionados mientras se movía, a punto de desprender el opérculo que lo sellaba y así permitir la salida de la ninfa. Al fin, el pequeño fásmido asomó su cabecita, y los padres exclamaron alegremente: ¡Es un macho! ¡Lo llamaremos Tronqui! Mariapalito dijo:-Jo Palote, en 5 o 7 mudas ya no os distingo.

Tiempo después, siendo Tronqui un crío, ocurrió una tragedia.
Estaba él jugando en su árbol cuando tropezó y cayó a ramas inferiores, lejos de su familia. Sus padres se pusieron a buscarle, pero debido a su aspecto críptico, era casi imposible verle, gracias a sus características de homotipia y homocromía que le dan el aspecto de una ramita. Palote dijo muy tristemente:-Vaya palo, Maripalito… Y la madre exclamo mirando hacia el suelo:- ¡Tranqui Tronqui!

Por suerte, Tronqui recordó que los bichos palo además de la cripsis, tienen otra cualidad para zafarse de los depredadores, que consiste en emitir un sonido que les ahuyenta. Entonces Tronqui empezó sonar con todas sus fuerzas y sus padres le oyeron y fueron a buscarle sin pensarlo.

Al fin sus padres le encontraron y se abrazaron, prometiéndose estar juntos siempre.
Nicolás Alvear


El marsupio de los canguros.


Sentado a la sombra del Monte Uluru en Australia, el viejo de la tribu de aborígenes, Iponemo, cuenta a los jóvenes el origen del marsupio de los canguros:
Un día, un canguro, pero no cualquier tipo de canguro, él era Tito, un macropódido, conoció a una canguro de nombre Mina.

Tito saltaba tranquilamente por los desiertos de Australia, cuando, en la lejanía, oyó con sus orejas móviles un extraño ruido. Atento, se detiene a escuchar, y percibe un agudo silbido. Instintivamente, salta hacia un lado. Así consigue esquivar la lanza que pasa por donde él estaba hacía tan solo un segundo. Asustado, Tito huye a grandes saltos gracias al largo calcáneo de sus patas traseras en dirección contraria a la de la lanza, hacia un bosque. Tropieza y está a punto de caerse cuando una férrea cola lo arrastra hacia una pequeña caverna oculta bajo un promontorio de rocas. La cola que le ha salvado pertenece a una canguro preciosa. Cuando le pregunta  si le perseguían los aborígenes, Tito asiente y rápidamente se da cuenta de que su salvadora tiene un feo rasguño en el abdomen. La cuida durante una semana y no puede evitar enamorarse de ella. Una noche Mina se encuentra mal. Al día siguiente  da a luz a un precioso bebé, y como no saben dónde ponerlo, lo meten en la bolsa que se formó al cicatrizar la herida.

Y aquí acaba la historia de Iponemo, la cual se la contó su abuelo, y a ese el suyo, y así hasta el inicio de los tiempos.

Sergio Diego Pola  



El Renacer

Saludé al Sol, una mañana más. La vid se erguía, orgullosa ante aquel nuevo día de caluroso mediterráneo. Apenas llovía, aunque era un arbusto fuerte, el tiempo de sequía le comenzaba a afectar.

Nuevamente, el nervioso pensamiento de que quizás aquel fuera el gran día revoloteaba en mi mente. Me imaginaba fermentando en una bodega para, tiempo después, escuchar el corcho de la prestigiosa botella en la que estaría contenida.

Observé al resto de mis compañeras de racimo. Las demás bayas parecían no pensar en tales cosas. Yo en cambio, pasaba el tiempo observando aquella planta autofértil en la que vivía y de la que a finales de febrero comenzaban a caer los pámpanos de color amarillento. Miraba el tronco, lleno de sarmientos, en los que brotaban hojas y frutos y que con el tiempo lignificaban adquiriendo un tono marrón.

¿Cuándo llegaría el día en el que me recogerían para ser parte de un caldo?
Y entonces… todo comenzó a moverse a gran velocidad. Salí disparada del racimo, comencé a caer y a caer hacia el suelo.

Adiós a mi sueño de ser parte de un fabuloso vino californiano… Pasó el tiempo, y me convertí en lo que nunca imaginé.Yo era la madre de montones de nuevas uvas. Yo, ahora era una nueva vid.

Arancha Angulo y Julia Gutiérrez


Igualdad en la manada

 Me aburría de ser una leona, siempre estoy a los pies del jefe de la manada, siempre encuentro comida para los machos, siempre hago caso a sus órdenes, siempre las hembras somos sus defensoras. Si yo fuera un león espabilaría más por si nos atacan,  protegería a los pequeños de la familia y hasta iría a cazar. ¡Pero no! Todo lo tenemos que hacer nosotras. En lo único en lo que podemos opinar es en la época de celo, y solo para elegir al macho, porque después ellos eligen las crías que se quedan y a las que destierran.
-¿Qué te pasa Roxy?-me preguntó una leona.
-Nada. Solo pienso en por qué nosotras tenemos que hacer todo lo que nos dicen. Si nos rebeláramos, ¡ellos morirían de hambre porque no saben cazar!-le respondí
-No digas tonterías, ¿para qué abandonarlos? Siempre hemos vivido así. ¿Por qué habría de cambiar?
-No sé, si te contara lo que pienso seguramente no me entenderías.

Después de eso me fui a mi cueva, a ver a mi hermana para explicarle mis planes. A ella le pareció bien pero me dijo que tuviera cuidado, que me podrían desterrar. Como le había sucedido a ella.

Por la noche me dirigí a donde dormía mi marido Aslan, el jefe. Con mucho cuidado, le empecé a cortar la melena y, cuando terminé, me marché corriendo detrás de una roca para ponerme la melena robada. Luego regresé y me hice la dormida. Al amanecer oí unas fuertes carcajadas. Abrí un ojo y vi a las leonas en un círculo. Entonces me di cuenta de que el ambicioso de mi marido intentaba explicarles quién era y nadie le creía.
Por la tarde, cuando llegaron las leonas de cazar, me llevé al león a mi cueva para explicarle todo. Le pareció mal pero luego le conté como me sentía y me comprendió.
-Los leones abusáis mucho de nosotras y además nos quitáis lo que más queremos, nuestras crías.

Finalmente llegamos a un acuerdo: yo sería el jefe para igualar un poco la situación de la manada. En la época de celo, nos intercambiaríamos los papeles y luego seguiría yo como león, ya que nos dimos cuenta de que dirijo mejor yo.

La época de celo llegó y no nos dimos cuenta. Todas las leonas iban detrás de mí y no tuvimos tiempo de ir a la cueva. Como ya me había hecho al papel de macho, intente aparearme con una hembra pero no pude, la hembra extrañada se largó algo indignada. Por la noche nos fuimos rápido y nos intercambiamos los papeles.

Mi marido eligió a una de las hembras más jóvenes de la manada y a mí me eligió Rocko, un  león de gran melena, fuerte cuerpo y de edad parecida a la mía. Cuando finalizó el apareamiento, las hembras fuimos a descansar. Al pasar los 110 días del periodo de gestación, todas las hembras dimos a luz a una camada de entre una y cuatro crías, y yo tuve dos leoncitas y un león.

Más tarde, Aslan y yo volvimos a cambiar los papeles y nuestro secreto duró siempre.

Ana Sedano Herrera y Marina Campomar Prieto




La oruguita fea

Era se una vez en un jardín muy lejano una horrenda oruga. Las demás orugas se mofaban de ella puesto que no era muy agradable a la vista. La pequeña oruga tenía unas piezas bucales muy feas, unos colores poco llamativos y unas lorzas muy pronunciadas.

Pasados unos meses, el resto de orugas llevaron a cabo una metamorfosis holometábola y pasaron a ser bellas, esbeltas y grandes mariposas. Ella sentía envidia porque no creía que pudiese sufrir tal transformación. Un día empezó a comer, comer y comer. Días más tarde se sintió pesada y quiso reposar. Paso el tiempo y se cubrió con una fina seda y volvió a dormir

La oruguita se levanto de su larga siesta, se sentía diferente, como si hubiera sufrido una reorganización morfológica. En un descuido se cayó del árbol en el que vivía creía que iba a ser su fin, pero no fue así sin darse cuenta desplego sus alas cubiertas de escamas quitinosas se libro de una muerte segura. Volvió con el resto de mariposas, estas se quedaron anonadadas al ver la belleza que esta poseía. La mariposa se burlo del resto, cosa que no debió hacer.

Ella había sufrido mucho con los constantes maltratos tanto psicológicos como físicos propinados por el resto de orugas en su infancia. Pero ahora todo había cambiado, ella era la más guapa, la más inteligente y la más bondadosa, pese al rencor que acumulaba contra las otras mariposas, ella supo perdonar. Todos tenemos que aprender algo de Hachiko.
Juan Jorde y Javier Aparicio



La pequeña hormiga


En África, hace mucho tiempo, nació una hormiga, que creció hasta que ya no pudo más. Veía pasear a las jirafas, esos enormes animales que andaban por delante de su hormiguero con sus enormes patas. La hormiga tenía envidia de ellas. No se veía ninguna habilidad así que fue donde sus padres y les preguntó, que si las hormigas tienen alguna habilidad. Los padres se miraron con cada uno de los omatidios de sus ojos compuestos y le dijeron que lo descubriese ella sola.

La hormiga triste y pensativa salió del hormiguero mientras pensaba en las jirafas que había visto antes. Ellas podían verlo todo desde ahí arriba, luego pensó en los hipopótamos, con esas grandes bocas, pensó también en los elefantes con esos colmillos y esa probóscide, pero la pequeña hormiga no veía ninguna habilidad que tuviese ella, siguió andando para conseguir ver algún animal para poderse comparar. Encontró unas aves en una pequeña charca. Pero ellas podían volar y la hormiga no, a si que continuó. Encontró una manada de leones. Ellos eran fieros y agresivos, en cambio ella no podía atacar a animales grandes, siguió y vio  a unas cebras y unas gacelas, ellas eran muy bonitas, con esas rayas y esos cuernos, de repente se oyó algo. Era un guepardo que estaba en busca de comida. Este atrapó enseguida a una gacela. La hormiga asombrada pensó en esa velocidad que tenía. Pero ella no encontraba esa habilidad que tenía, de repente se oye caer algo, era un hueso que se le había escapado al guepardo al desgarrar la pieza, e iba directamente hacia ella. No la dio tiempo a escapar y ahí descubrió una de sus habilidades. Con su fuertes apéndices articulados cogió el hueso y se le quitó de encima. Ya que las hormigas pueden coger mucho peso. Luego con sus mandíbulas partió una rama cuando volvía a su casa para contarle a su familia lo ocurrido.


Moraleja: Busca tu habilidad, ya que todos tenemos una.

Pablo de Celis Martín



Amor a primera vista

En una época remota, en el sur de África, había un rebaño en el que tenían un gran problema: los machos no se diferenciaban de las hembras, no había dimorfismo sexual, porque no tenían astas. Estaban ya desesperados porque estaban extinguiéndose, ya que no podían reproducirse sin saber antes si el individuo era del sexo opuesto o no.

Mientras tanto, en el noreste de Asia, había otro rebaño muy desarrollado, todos los individuos poseían cuernos, tanto los machos como las hembras, se reproducía endogámicamente. Ese era su mayor problema porque sus descendientes eran todavía más desarrollados que los progenitores y tenían más necesidades que su hábitat no podía cubrir.

Todos los otoños, ambos rebaños hacían la misma ruta migratoria, pero este año tuvieron que cambiar el recorrido debido a una borrasca que les retrasaría el viaje. El rebaño que no tenía cuernos ya había asumido que este sería su último otoño, ya solo quedaban individuos adultos de avanzada edad.
Empezaron su migración con dos días de separación, con motivo de su cambio de ruta coincidieron en un valle en el que abundaba la hierba fresca, también había un pequeño riachuelo. En ese punto, se juntaron los dos rebaños. Era la época de la berrea.

Desde el primer momento dos de los especímenes más jóvenes de cada rebaño se enamoraron perdidamente el uno del otro, se aparearon a pesar del temor de qué podían engendrar una quimera.

Ocho meses después nacieron dos hermosas crías de ciervo, un macho y una hembra, aparentemente normales. Pero al año, al macho le empezaron a crecer los astas y a la hembra no.

Esto empezaba a ser preocupante, hasta que vieron que a otras parejas entre los dos rebaños le ocurría lo mismo, a las hembras no les salían cuernos.

Tiempo después descubrieron que esto estaba causado por la unión entre los dos rebaños, esto ha dado lugar a la especie de ciervo común de nuestro tiempo.
Julia González y Sofía Ruiz



Antonio el narwhal


Antonio el narwhal estaba con su amiga Sheila, dos cetáceos odontocetos. Sheila dio:
-Antonio ¡qué colmillo más grande tienes!
Antonio con voz grave:
-Claro, tú también, lo utilizamos como receptor sensorial.
Sheila aturdida:
-Oye Antonio ¿te puedo hacer una pregunta?
- claro
-Oye ¿Tú cuanto mides y pesas?
-Bueno, pues los narwhal como nosotros pesan entre 1000-1600 kg y llegan a medir 4,5 metros de longitud. Y tú, Sheila ¿dónde naciste?
-Yo crecí entorno a bloques de hielo que se formaron en invierno en torno a las aguas árticas.
- Oye Sheila
-Dime
- ¿Conoces a los Inuit?
-Si
-Mataron a mi padre para comerciar con su grasa, su carne y su largo y helicoidal colmillo que le llegó a medir 2 metros y  a pesar 10 kg.
-Que pena. Yo todavía no he llegado a conocer a los míos.

Jerónimo Ramos Cueli e Iván Bahamontes Chapero

miércoles, 6 de mayo de 2015

MUJER Y DEPORTE

Desde el área de Educación Física, hemos estado trabajando el tema de la Mujer en el Deporte. El alumnado de 2º de la ESO ha realizado una búsqueda sobre mujeres deportistas españolas de relevancia, realizando una breve reseña sobre ellas. Aquí os dejamos la presentación final del trabajo, esperamos que la disfrutéis y que sirva en la tarea de reconocer el esfuerzo y sacrificio de estas y otras muchas mujeres que trabajan duro cada día para ser reconocidas en su deporte. Hagamos visible lo invisible.

Un saludo,
Rosa Blanco (Dpto. Educación Física)

M&D from Pilatescolar on Vimeo.